Hay algo más en ello que un arenque vacío
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Lo poco, nunca dio mucho.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Marido rico y necio no tiene precio.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Caridad contra caridad no es caridad.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Mujer precavida vale por dos.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Casa vieja todo es goteras.
Hacerse de la vista gorda.
El casado por amor vive vida con dolor.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Eso es harina de otro costal.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
El ladrón juzga por su condición.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.