Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Buen cazador, mal labrador.
Mujer desnalgada es hombre.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Las arrugas son la tumba del amor
Ver para creer.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Ni miento ni me arrepiento.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
La envidia acorta la vida.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Amor con celos, causa desvelos.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
La fantasía es necesariamente inútil
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
La mejor palabra es la que no se dice.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
No hay tonto para su provecho.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
A jugar y perder, pagar y callar.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Un "quizá" no dice nada.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
No lo hurta, lo hereda.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Más vale muerte callada que desventura publicada.