¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Obras vea yo; palabras, no.
Estás más perdido que un juey bizco.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Aterriza que no hay tocón.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Más mueren de hartos que de faltos.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Decir, me pesó; callar, no.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Nadie está obligado a lo imposible.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
El que paga mal, paga dos veces.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
De donde no hay no se puede sacar.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
El que no ama, no se desilusiona.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Boca con duelo, no dice bueno.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Arca abierta al ladrón espera.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
No todo es miel sobre hojuelas.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.