¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Donde entra beber, sale saber.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Año hortelano, más paja que grano.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
La libertad vale más que el oro
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Las piedras no hablan.
Asno de dos, válgale Dios.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Obra bien empezada, medio acabada.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Mira la peseta y tira el duro.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Al saber lo llaman suerte.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Lo tragado es lo seguro.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
No canta mal las rancheras.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
El tiempo vuela, que se las pela.
Se queja más que la llorona.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Más arriba de la espalda, no te levantes la falda.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.