Dificulto que el chancho chifle.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
El que no te conozca, que te compre.
Le dijo la sartén al cazo.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Tarea que agrada, presto se acaba.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Ningún rencor es bueno.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Haz favores y tendrás enemigos.
La flor caída no vuelve a la planta
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Al bobo, múdale el juego.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Más se logra con amor que con dolor.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Más perdido que un moco en una oreja.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.