La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Pedir las perlas de la virgen.
Hombre casado, burro domado.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Precaverse contra un posible percance.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Caballo de andadura poco dura.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Dos no riñen si uno no quiere.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Quien nada pide, nada recibe.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Buen comer, trae mal comer.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Ofrecer el oro y el moro.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Como el espigar es el allegar.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Hacerle a uno la pascua.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.