No hay nada más caro que lo regalado.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Pedir las perlas de la virgen.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Hombre casado, burro domado.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Precaverse contra un posible percance.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Caballo de andadura poco dura.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Dos no riñen si uno no quiere.
Buen comer, trae mal comer.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Quien nada pide, nada recibe.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Ofrecer el oro y el moro.
Como el espigar es el allegar.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.