Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Más groso que el Guelpa.
A Seguro se lo llevaron preso
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Madre y teja, no pierde por vieja.
A chico pié, gran zapato.
Por el rastro se da con la liebre.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Amigos pobres, amigos olvidados
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Bien vayas donde mal no hagas.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Al mal paso, darle prisa.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Moza reidora, o puta o habladora.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Va como honda que lleva el diablo.
El pan de viaje no hace bulto.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Un clavo saca a otro clavo.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
El borracho, de nada tiene empacho.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
El que rompe, paga.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.