Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Favor con favor se paga
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Fue a un concurso de tontos y lo perdió por tonto.
Nadie da nada a cambio de nada.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
El movimiento se demuestra andando.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
La vida es una sorpresa continua
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Adulador; él es tu enemigo peor.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Quien nada hace, nada teme.
Nadie le da vela en este entierro.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Hombre harto, no es comilón.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
No hay salsilla como la hambrecilla.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Es cualquier baba de perico.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Amor de dos, amor de Dios.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Cuanto más haces, menos mereces.