Bailar la trabajosa.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Gran tocado y chico recado.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Jinca la yegua.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Las obras, con las sobras.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
A veces se llora de alegría.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
La fortuna es madrina de los necios.
A consejo de ruin, campana de madera.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Real que guarda ciento, es buen real.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
La honestidad es un vestido de oro
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Cada cual es hijo de sus obras.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
El buen libro de las penas es alivio.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.