Año de hongos, año de nieve.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
El que no agradece, no merece.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Dar es corazón, pedir es dolor
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
el fracaso es la madre del éxito.
La suerte y la muerte no escogen.
La alegría es el mundo de la libertad
Antes se llena el cuajo que el ojo.
La gloria del amante es la persona amada.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Llegar a punto de caramelo.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Prueba el espesor del hielo antes de aventurarte sobre él.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Del ocio nace el feo negocio.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
A las obras me remito.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
De los escarmentados nacen los avisados.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Esquílalas pero no las desuelles
El que deja una herencia, deja pendencias.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.