Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Riqueza vieja es la nobleza.
Ruego de Rey, mandato es.
Hombre viejo no necesita consejo.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
La que fue flor, algo le queda de olor.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
La mucha tristeza sueño acarrea.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Despedida de borrachos.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Salvarse por los pelos.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
La Cruz, la viña reluz.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Ganar, poco vale sin guardar.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
De mala vid, mal sarmiento.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Dando al diablo el hato y el garabato.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Quien hace, aplace.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Callen barbas y hablen cartas.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Quien desprecia, comprar quiere.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
La mula y la mujer son malos de conocer.