Entre más apuro menos prisa.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Hombre amañado, para todo es apañado.
El vino abre el camino.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
La palabra es playa, el silencio oro.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Arriba canas y abajo ganas.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
El trabajo no deshonra, dignifica.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Quiéreme poco pero continúa
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Joya es la fama para bien guardarla.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
A su tiempo maduran las brevas.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.