Lo prestado está a la vera de lo dado.
El cantar, alegra el trabajar.
Mal largo, muerte al cabo.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Gato gordo, honra su casa.
El que nada sabe, de nada duda.
No hay peligro para el preparado.
El borracho, de nada tiene empacho.
Lo quiero, para ayer.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
Agua limpia de fuente viva.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
En chica cabeza caben grandes ideas.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Nada contra la corriente.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
La felicidad da la vista a un ciego
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Siempre que llueve, escampa.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
El que la hace, la paga.
La barriga llena da poca pena.
Más vale callar que con borrico hablar.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Plata en mano, culo en tierra.