Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Poco mal y bien quejado.
Iguales, como cabo de agujeta.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Hoy figura, mañana sepultura.
A perro macho lo capan una sola vez
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
El sol de Marzo, da con el mazo.
No hay tonto que no se tenga por listo.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
El queso es sano que da el avaro.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
No hagas mal y no habrás miedo.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Las palabras se las lleva el viento.
Amor con hambre, no dura.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
En el camino se enderezan las cargas.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
El que las sabe, las tañe.
Un manjar continuado, enfada al cabo.