La mujer en la cocina es una mina.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Burro empinado, por hombres es contado.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
El que no te conozca, que te compre.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Tiene el sartén por el mango.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Harto da quien da lo que tiene.
Miren quién habló, que la casa honró.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Madre muerta, casa deshecha.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
En Octubre echa pan y cubre.
A la virtud, menester hace espaldas.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
El que fía o promete, en deudas se mete.
Hormigas con ala tierra mojada.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Estar como las putas en cuaresma.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Obra acabada venta aguarda.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Cada uno halla horma de su zapato.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Los amantes que se pelean, se adoran
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.