Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
La admiración alaba, el amor es mudo
Olla quebrada, olla comprada.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
El buen cirujano. opera temprano.
Día vivido, día perdido.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Son más los días que las alegrías.
A un fresco, un cuesco.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
El amor enseña a los asnos a bailar
El que canea, no calvea.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Tras el buen comer, ajo.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Decir, me pesó; callar, no.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Quien debe y paga, no debe nada.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
A golpe de mar, pecho sereno.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
De mercader a ladrón, un escalón.
La verdad sale en boca de los niños.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Cuando hay para carne, es vigilia.