El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Cada altar tiene su cruz.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Costumbre hace la ley.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Año nuevo vida nueva.
Al pobre el sol se lo come.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Cada ollero alaba su puchero.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
No dejar títere con cabeza.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Interés, cuánto vales.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
El que poco pide, poco merece.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Has lo que debes y no lo que puedes.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
De lo bendito, poquito.