Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
No vas a morir de parto ni de cornada de burro.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Depende de cómo caigan las cartas
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
La tierra que me sé, por madre la he.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Propagación mear no espuma.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Pronto y bien no hay quien.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Los pensamientos no pagan peaje
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Achaque el viernes por comer carne.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
La crianza es buena los trece meses del año
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Boca ancha, corazón estrecho.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Las paredes oyen.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Nada necesita quien tiene bastante.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.