Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Atente al santo y no le reces.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
También de alegría se puede morir
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Guagua que llora mama.
El que ama el peligro, en él perece.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
La sardina y el huevo a dedo.
A casa vieja, portada nueva.
Trae contigo, y comerás conmigo.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Hay ropa tendida.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
El Rey reina, más no gobierna.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Burgáles, mala res.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Al barrigón, no le vale faja.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
A palabra necias, oídos sordos.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Dios castiga sin palo ni piedra
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.