Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Alcanza, quien no cansa.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Quien bien quiere, bien obedece.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Los justos pagan por pecadores.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Amor de corneta, de diana a retreta.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
A quien habló, Dios le oyó.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
El amor es el premio del amor
Querer matar dos moscas de un golpe
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
La mala paga , aunque sea en paja.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Una familia unida come del mismo plato.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Quien te ha visto y quien te ve.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
El que mucho escoge poco coge.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.