Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Vencer no es vergonzoso
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Escucha tu corazón... que sabe.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
A la de tres va la vencida.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Otro gallo le cantara.
Hasta la salud necesita descanso.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
En Octubre echa pan y cubre.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Dar de comer al diablo.
El que deja una herencia, deja pendencias.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Un protector es como un manto.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Echando a perder se aprende.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Para muestra basta un botón.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Un amigo vale cien parientes
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Codicia mala a Dios no engaña.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Yernos y nueras, en las afueras.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
La obligación es primero que la devoción.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Alcanza, quien no cansa.
A liebre ida, palos al cubil.