El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Casarse bajo el palo de la escoba
El que la sigue la consigue.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
De tales devociones, tales costurones.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Del viejo el consejo.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Remienda paño y pasarás año.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Magra olla y gordo testamento.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Ayudaté y serás ayudado.
Cuentas claras, amistades largas.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
En abril, va la vieja a veril.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.