Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Lo que ha de ser, va siendo.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
El amor destierra la vergüenza.
Haz lo que haces.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
En Octubre, de la sombra huye.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Nada es bello excepto la verdad
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Bebe y ata la bota.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Pascua pasada, el martes a casa.
No existen desgracias razonables
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Donde ajos ha, vino habrá.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Nadie se muere un minuto antes.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
El sexo nos hace perder la cabeza
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Entre salud y dinero, salud primero.
Casa cerrada, casa arruinada.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Hombre prevenido vale por dos.
A burro muerto, la cebada al rabo.