En casa del pobre, ni vino ni odre.
No hay medicina para el miedo.
No hay novia fea ni muerto rico.
Boñigas hacen espigas.
El miedo no anda en burro.
Por San Martín siembra el ruin.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
A la vejez, viruelas.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Dios habla una lengua extranjera.
El buen hijo a su casa vuelve.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
A cualquier cosa llaman rosa.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
El día nunca retrocede de nuevo.
Menos idea que Geral pasando música.
No ser escaparate de nadie.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Se encontró con la horma de su zapato.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Burlas que son veras, otro las quiera.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.