La mucha tristeza es muerte lenta.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Las horas amargas, son mucho más largas.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
A ruin, ruin y medio.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
El que aconseja, no paga.
Yerro es ir de caza sin perro.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Saber uno los bueyes con que ara.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Escucha tu corazón... que sabe.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Carne en calceta, para quien la meta.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Ahora, hasta los escarabajos empinan la cola.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Cazador y cazado confían en Dios.
El cornudo es el último que lo sabe.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Te casaste, te entera.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Hace más la raposa que la curiosa.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Hacer de necesidad virtud.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Una sola mano no aplaude.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.