Aguja que doble, para sastre pobre.
No cortes el árbol que te da sombra.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Es mejor cobrar a que te cobren.
El que más puede, más aprieta.
La Cruz, la viña reluz.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Donde manda el amo se ata la burra.
Gato dormilón, no pilla ratón.
Jugar a las cartas vistas.
El que no está contra ti, está contigo.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
A veces caza quien no amenaza.
Pase mayo, y pase pardo.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Daño merecido, no agravia.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
A camino largo, paso corto.
No hay regla sin excepción.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Ser lento en dar es como negar.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Obra acabada, maestro al pozo.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Puta y chata, con lo segundo basta.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Mujer al volante, peligro constante.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.