Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
A buen señor, buena demanda.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
A gran prisa, gran vagar.
No te pongas el parche antes de que te salga el grano.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
No busques a la vez fortuna y mujer.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Madre dispuesta, hija vaga.
No te alabes antes de que acabes.
El que presta, a pedir se atiene.
Burro adornado, busca mercado.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
La palabra emitida no puede recogerse.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
De sol de tarde, Dios te guarde.
El que se apura, poco dura.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Dios consiente, pero no siempre.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
El que está en pié, mire no caiga.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
La comprensión siempre llega más tarde.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
El que venga atrás que arree.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.