Nadie perdona que le hagan un favor.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
El que persevera triunfa.
El que mucho corre, pronto para.
No hagas la salsa hasta que hayas conseguido el pescado.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
En la tardanza está el peligro.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Va para atrás como el cangrejo.
Hay que darle el beneficio de la duda.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Buena vida si refrenas tu ira.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
A la par es negar y tarde dar.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Gente parada, malos pensamientos.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Quien busca, halla.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Hay ropa tendida.
Nadie envejece a la mesa.
La ira es locura el tiempo que dura.
Casa y potro, que lo haga otro.
La suerte no es para quien la busca.
Fiado has, tu pagarás.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Errar es humano.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Corta despacio, que hay poco paño.
Date prisa lentamente.