Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Compañía, ni con la cobija.
El mundo da muchas vueltas.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Atáscate, que hay lodo.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
No compra barato quien no ruega rato.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Ante la duda, la Charly.
Te pido hojas y me traes ramas.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Jugar la vida al tablero.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Loro viejo no da la pata.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Al espantado, la sombra le basta.
Es el tercero en discordia.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
De padres asientos, hijos taburetes.
Da y ten, y harás bien.
El que pega primero pega dos veces.
El que quiere baile, que pague músico.
Real ahorrado, real ganado.
De ese infierno no salen chispas.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.