Ocio, ni para descansar.
Lo pasado, pisado.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
El hombre pone y la mujer dispone.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
El que tiene boca, se equivoca.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
El que no agradece, no merece.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Favorecer, es por norma perder.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Confía en lo que ves
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Comer y sorber, no puede ser.
Pecado callado, medio perdonado.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
No dar pie con bola.
Hace más el que quiere que el que puede.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Untar la carreta para que no chirrié.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Cual andamos, tal medramos.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
A diente cogen la liebre.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.