Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Peor está que estaba.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Año de brevas, nunca lo veas.
Gente de montaña, gente de maña.
¿Usted qué come que adivina?
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Quien tuvo, retuvo.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Iglesia, o mar, o casa real.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Feo, pero con suerte.
Dar es corazón, pedir es dolor
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
A ruin, ruin y medio.
Más obrar que hablar.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Comer y sorber, no puede ser.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Bien reza, pero mal ofrece.
Como vives, juzgas.
Date a deseo y olerás a poleo.
El monte tiene ojo.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Llegar a punto de caramelo.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Cortesías engendran cortesías.
El necio o no se casa o se casa mal.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.