De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Gran constipado, culo apretado.
A caballo grande, grandes espuelas.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
El que las sabe, las tañe.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Más ordinario que un moco en una corbata.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Abril, deja las viñas dormir.
Burgáles, mala res.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
A escote nada es caro.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
El amor destierra la vergüenza.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Aún queda el rabo por desollar.
Matar dos pájaros con una piedra.
Si culo veo, de culo me da deseo.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Hay quien no ve su camino.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
El que no se fía, no es de fiar.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Bolsa llena, quita las penas.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Se sincero y honesto siempre.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Más vale oler a asno que a muerto.
De los sufridos se hacen los atrevidos.