Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Quien come aprisa, come mal.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Al rebuznar se verá quien no es león
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
El que más mira menos ve.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Mujer casada, casa quiere.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Real que guarda ciento, es buen real.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
A buen santo te encomiendas.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Bien está el pájaro en su nido.
¿Quién con una luz se pierde?
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Desbarata hasta un balín.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.