Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Siempre es pobre el codicioso.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
El hablar bien, poco cuesta.
Burlas suaves traen burlas graves.
Hazte la fama y échate a la cama.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
El peligro que no se teme, más presto viene.
La suerte está echada.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
El ruin calzado sube a los cascos.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Dar una de cal y otra de arena.
El pasajero se conoce por la maleta.
Por un clavo se pierde una herradura.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Creerse el papá de los helados.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
A barba muerta, poca vergüenza.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
En amores, los que huyen son vencedores.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Haz como la campana, que tañe y calla.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Las paredes oyen.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.