Dios consiente, pero no siempre.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
No se puede medir con la misma vara.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
No hay que pedirle peras al olmo.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Hacer algo muy en los cinco casos.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
A perro viejo no hay tus tus.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Más honor que honores.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Al rebuznar se verá quien no es león
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Las piedras que mucho ruedan no forman limo.
No te alabes antes de que acabes.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Las aguas mansas son las peores
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Valgan las llenas, por las vacías.
El que presta no mejora.
A dineros dados, brazos quebrados.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Abad y ballestero, mal para los moros.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Tentar la huevera a las gallinas
Sacar las castañas del fuego.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Ambicioso subido, pronto caído.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.