Amores de lejos no son parejos.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
La paciencia es el puerto de las miserias.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Buscarle la quinta pata al gato.
Tirar la casa por la ventana.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
La falta de progreso significa retroceso.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Amor forastero, amor pasajero.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Criticar es más fácil que imitar.
Dos es compañía, tres multitud.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Mas vale dar que recibir.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Hacer de necesidad virtud.
La mujer rogada y la olla reposada.
Demasiada alegría es dolorosa
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
La gota que derramó el vaso de agua.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Nunca para el bien es tarde.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Dios consiente, pero no siempre.