Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Loro viejo no da la pata.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Cosa hallada no es hurtada.
Mucho ruido y pozas nueces.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
No hagas leña del árbol caído.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Hijos casados, duelos doblados.
A bestia loca, recuero modorro.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Lo que va viene.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Juez airado, injusto el fallo.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
No conviertas en amigo al que has vencido
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Mucho apretar, listo aflojar.
Barro y cal, encubre mucho mal.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.