Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Vecina de portal, gallina de corral.
A quien feo ama, bonito le parece.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Antes de criticar, mírate la cola.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Reyes y mujeres no agradecen.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Ignorante malo, mucho daño hace.
A la sombra del favor, crecen vicios.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
La ignorancia es muy atrevida.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
A hija casada, los yernos a la puerta.