Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Casa chica infierno grande.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
El que pide lo justo, recibe migajas.
El amor todo lo iguala.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Lo bello es difícil.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Del uso viene el abuso.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Dame rojura y te daré hermosura.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Una buena dote es un lecho de espinos
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Quien baila y canta, su pena espanta.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Al espantado, la sombra le basta.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Amores nuevos olvidan los viejos.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Al que quiera saber, mentiras a él.
El hombre es para el hombre un espejo.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Creer a pie juntillas.
Confía en lo que ves
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
El loco, por la pena es cuerdo.
El que las hace, las imagina.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Esta de mírame y no me toques.
No hay mejor aguijón que la necesidad.