Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
El que presta no mejora.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
A buena confesión, mala penitencia.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Según serás, así merecerás.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Te casaste, te entera.
No te fíes del sol del invierno.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Al amigo con su vicio.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
A consejo malo, campana de palo.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Buenas razones cautivan los corazones.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
A palabras necias, bofetones.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Nadie es mejor que nadie.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Ruego de Rey, mandato es.