Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
La belleza siempre tiene razón
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Tenés cola que te machuquen.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Quien bien ata, bien desata.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
A viña vieja, amo nuevo.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Mujer casada, casa quiere.
No des consejo a quien no te lo pide.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Por una alegría mil dolores
Del joven voy, del viejo vengo.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Inflama más la comida que las musas
Idos y muertos es lo mesmo.
Maldigo el diente que come la simiente.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Amor y vino, sin desatino.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Brilla por su ausencia.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
No hay peor tienda que la vacía.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Amigos pobres, amigos olvidados
La curiosidad mató al gato.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
El que da, recibe.
Pecado callado, medio perdonado.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios