Mujer desnalgada es hombre.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
A batallas de amor, campo de plumas.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
A la gorra, ni quien le corra.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Lo fiado es pariente de lo dado.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Para alcanzar, porfiar.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
No hay nada más caro que lo regalado.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Detrás de la leche nada eches.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
El que algo teme, algo debe.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Lleva más cisco que carbón.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
El buen traje encubre el mal linaje.