La belleza está en los ojos de quien mira.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Mas mata la duda que el desengaño.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Palabra de cortesano, humo vano.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Ignora al ignorante.
Haz favores y tendrás enemigos.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
A un traidor, dos alevosos.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Buena es la linde entre hermanos.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Casa de esquina, para mi vecina.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Honra merece el que a los suyos se parece.
El vicio, saca la casa de quicio.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.