Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
El árbol que no da frutos, da leña.
Actividad cría prosperidad.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Vive y deja vivir.
Las palabras se las lleva el viento.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Precaverse contra un posible percance.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
A quien mal canta, bien le suena.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Mal ayuna el que mal come.
A gran prisa, gran vagar.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Pan, uvas y queso; saben a beso.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Papel, testigo fiel.
Abril concluido, invierno ido.
En casa de los tíos ella es la tía.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
Una carreta vacía hace ruidos.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.