Dios tarda, pero no olvida.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
La primavera la sangre altera.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Mujer desnalgada es hombre.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Gente de navaja, poco trabaja.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Para alcanzar, porfiar.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Pájaro viejo no entra en jaula.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
A la gorra, ni quien le corra.
No hay nada más caro que lo regalado.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
El que algo teme, algo debe.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Lleva más cisco que carbón.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
El buen traje encubre el mal linaje.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Detrás de la leche nada eches.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.