Hacer enseña a hacer.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
A barba muerta, poca vergüenza.
Arriba canas y abajo ganas.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
De día beata, de noche gata.
Le puso el dedo en la llaga.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Amor con casada, vida arriesgada.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
El triunfo de los crueles es breve
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Al pobre el sol se lo come.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
A confesión de parte relevo de prueba.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
No es nada, que del humo llora.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.