Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Cartas cantan.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Tierra por medio, para poner remedio.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Es más puntual que un ingles.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
El viento y la marea no esperan a nadie.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Agua vertida, no toda cogida.
Gente de montaña, gente de maña.
Lo quiere como la mula a la carreta.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
Sin padrino no hay bautizo.
La fruta madura se cae sola.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
A flores nuevas, afeite perdido.
Amanecerá y veremos.