El perdigón y el gallo, por Mayo.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Si te queda el saco.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
El dedo malo, se corta y se vota.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Con chatos, poco o ningún trato.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
La unión hace fuerza.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El que guarda siempre encuentra.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Hay que tomar el toro por las astas.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Al que quiera celeste, que le cueste.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
El trabajo es la ley y a todos agita.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.