Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
De higos a brevas, larga las lleva.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Dinero guardado, barco amarrado.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Ítem de lista viñeteada
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
La práctica perfecciona.
La jodienda no tiene enmienda.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Socorro tardío, socorro baldío.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Agarrando aunque sea fallo.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Hijos y mujer añaden menester.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
Favorecer, es por norma perder.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Mucho preito hace mendigo.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Males comunicados, son aliviados.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A la bota, darla el beso después del queso.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Las obras, con las sobras.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.