A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Quien mucho da mucho recibe.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
La casa, la mujer la hace o deshace.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Hambre matada, comida acabada.
Los extremos se tocan.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
La muerte todo lo ataja.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Juego de manos, rompedero de ano.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Fruto vedado el más deseado.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Bailar la trabajosa.
Bastante colabora quien no entorpece.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Enójate pero no pegues.
Leerle a uno la cartilla.
La respuesta más rápida es la acción.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
La que da beso da d'eso.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Beneficios son cadenas de obligación.
Carta echada, no puede ser retirada.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Lección dormida, lección aprendida.
Buena fama, hurto encubre.
Lo que dejes para después, para después se queda.